Mareo, vértigo e inestabilidad, ¿No son lo mismo?

Vértigo
«Todo me da vueltas»

Es la ilusión de movimiento: la sensación de que tú o el entorno giráis cuando en realidad estáis quietos. Su origen está en el sistema vestibular, el conjunto de estructuras del oído interno que detecta el movimiento y la posición de la cabeza.

Lo describen así:
— «La habitación empieza a girar cuando yo me giro en la cama»
— «Siento que caigo hacia un lado de golpe»
— «Es muy desagradable durante unos segundos y después se pasa»

Cuándo aparece:

El caso más frecuente es el VPPB (vértigo posicional paroxístico benigno): pequeños cristales de carbonato cálcico —los otolitos— se desplazan desde su lugar habitual hasta los canales semicirculares y los activan de forma errónea. El resultado es un vértigo intenso y breve, desencadenado por cambios de posición. Es la causa más común de vértigo en consulta y responde muy bien al tratamiento con maniobras de reposicionamiento o “recolocación” de los pequeños cristales.

Mareo
«Siento como si fuera en barco»

A diferencia del vértigo, no hay sensación de giro. El mareo es una experiencia más difusa: flotación, balanceo, sensación de cabeza llena o de desconexión con el entorno. Aparece cuando el cerebro recibe información inconsistente o incorrecta desde el cuello, el oído interno o el sistema visual.

Lo describen así:
— «Voy como flotando, como en una nube»
— «Siento como si el suelo fuera esponjoso»
— «Me noto como si estuviera borracho»

Cuándo aparece:

Es el síntoma principal del mareo cervicogénico: cuando el cuello presenta rigidez, restricción de movimiento o ha sufrido un traumatismo —como el latigazo cervical tras un accidente de coche—, los sensores propioceptivos cervicales envían señales alteradas al sistema nervioso central, que las interpreta como movimiento. También es frecuente en el mareo que experimentan las personas de la tercera edad (presbivestibulopatía), cuando la sensibilidad del sistema vestibular disminuye de forma gradual con los años acompañada normalmente de otros déficits visuales y auditivos.

 

Inestabilidad
«Noto que me voy a caer»

No es una ilusión ni una sensación difusa: es una dificultad real para mantener el equilibrio en bipedestación o durante la marcha. El equilibrio depende de la integración de información de tres sistemas —vestibular (oído interno), visual y propioceptivo— y cuando alguno falla o envía información contradictoria, el sistema nervioso no puede mantener el control postural de forma eficiente.

Lo describen así:
— «Me agarro a las paredes al caminar»
— «En la oscuridad o en superficies irregulares me pierdo»
— «Siento que las piernas no me obedecen»

Cuándo aparece:

Es el síntoma predominante en las personas de la tercera edad, donde la pérdida progresiva de equilibrio incrementa el riesgo de caídas.

Las tres diferencias clave:

Vértigo Mareo Inestabilidad
¿Qué sientes? Giro o rotación Flotación, balanceo Dificultad para mantenerte estable
¿Cómo lo describes? «Todo me da vueltas» «Voy en barco, en nube» «Me voy a caer»
¿Dónde está el origen? Sistema vestibular (oído interno) Cuello, oído interno o integración sensorial Fallo en la integración vestibular, visual o propioceptiva
Ejemplo frecuente VPPB Mareo cervicogénico Presbivestibulopatía (3ª edad)

Los tres pueden coexistir en el mismo paciente — y los tres tienen abordaje específico en fisioterapia.

 

¿Qué puede hacer la fisioterapia?
Rehabilitación del equilibrio del equilibrio

El tratamiento depende del diagnóstico, y por eso el primer paso siempre es una entrevista inicial y una exploración completa. Según la causa:

  • VPPB → Maniobras de reposicionamiento otolítico (Epley, Semont, Gufoni según el canal afectado). En la mayoría de los casos se resuelve en una o dos sesiones.
  • Mareo cervicogénico → Trabajo sobre la movilidad cervical, técnicas de terapia manual y ejercicios de estabilización y reprogramación propioceptiva del cuello.
  • Presbivestibulopatía e inestabilidad crónica → Rehabilitación vestibular: un programa progresivo de ejercicios que entrena al cerebro a compensar el déficit y a integrar mejor la información sensorial. Incluye trabajo de estabilización visual, control postural y ejercicio físico general.

 

Si llevas tiempo conviviendo con mareo, vértigo o sensación de inestabilidad, el siguiente paso es saber qué es lo que está produciendo tus síntomas.

Una evaluación específica del sistema vestibular y cervical nos permite orientar el tratamiento de forma precisa desde el primer momento.

 

Entrada escrita por Óscar Peña Marzá, fisioterapeuta especializado.

 

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