Escuchar o leer, ¿Qué te apetece más?

Podcast de mi colaboración con Ràdio l’Om.

Hoy voy a hablarte de la fisioterapia cardio-circulatoria y el drenaje linfático. Por distintos motivos podemos tener las piernas hinchadas, sensación de piernas cansadas, dolor o calambres, algunos ejemplos son:

  • Un trabajo en el que se permanece mucho tiempo de pie
  • Enfermedades que producen alteraciones en el retorno venoso
  • Durante el embarazo
  • Tras cirugías
  • Por Varices.

Estos síntomas empeoran durante el verano debido al aumento de la dilatación de las venas.

Desde la prevención podemos hacer muchas cosas: Hacer ejercicio, elevar las piernas, utilizar medias de compresión, aplicarse una crema con efecto frío y terminar la ducha con agua fría.

En la clínica, tras evaluar tu problema, adaptaremos estas medidas preventivas a tu estilo de vida y además de diversos ejercicios podemos hacer drenaje linfático, masaje circulatorio, aplicación de algas y geles fríos, ducha de chorros de agua a presión y electroterapia específica para mejorar la circulación.

Mención aparte es la aplicación del drenaje linfático para el tratamiento del linfedema. El linfedema es una patología que puede ser primario, desde el nacimiento, o secundario, la mayor parte de las veces consecuencia de cirugía oncológica ya que si hay ganglios linfáticos afectados estos se extirpan y queda dificultada la circulación linfática de la zona, es muy frecuente y conocido por todos que tras una mastectomía con extirpación de ganglios se produce un linfedema en el brazo, también es muy llamativo cuando se ve en la pierna.

El drenaje linfático manual es una técnica protocolizada de fisioterapia que se engloba dentro de las terapias manuales como masaje terapéutico. Su objetivo es mejorar la eliminación del líquido intersticial y las proteínas de gran tamaño que se acumulan en este tejido. Son maniobras manuales muy suaves que se realizan con el fin de drenar o desplazar la linfa y devolverla al sistema circulatorio. Al terminarlo se realiza un vendaje de contención o se ponen medias compresivas realizadas a medida del paciente.

La clave del éxito del drenaje linfático manual está en el drenaje de las proteínas de los edemas linfáticos, que hoy por hoy, no son capaces de drenarse por medios instrumentales como la presoterapia, que drena sólo líquido intersticial. Con esto quiero decir que en casos de linfedema la presoterapia no debe ser el único tratamiento aplicado sino que será complementario.

Como cualquier tratamiento los beneficios son temporales; por lo tanto, deben aplicarse regularmente o los mismos desaparecen. El ejercicio terapéutico tan usado en fisioterapia también es parte imprescindible de este tratamiento, dependiendo de las condiciones físicas del paciente se le pautará una rutina diaria de ejercicios globales y otros específicos de la zona tratada. De este modo el paciente es también responsable de su patología en casa y se mantienen los beneficios obtenidos en la sesión durante más tiempo.

No hay paciente que salga hoy en día de nuestra consulta sin algún ejercicio para realizar en casa así que voy a contaros uno muy fácil que podéis realizar todos los días antes de acostaros. Se trata de con las piernas elevadas, bastante más altas que la cadera, sobre una pelota o tumbados con las piernas contra la pared, hacer círculos con los tobillos en el sentido de las agujas del reloj y después en sentido contrario, al acabar permanecer unos minutos en esta posición para favorecer el retorno circulatorio.